
Por maldecid, maldigo
Al hijo de puta que pone un dedo sobre mi vida
Asignándome lo que he de merecer y lo no merecido.
Que poder absoluto tiene al notar mi presencia
Cuando su vista se desvía, corre hacía mi
Te maldigo un millón de veces y más,
Pero hoy si comprendo que las cosa o las personas
No se tiene por merecimiento, eso es así,
A mis lados, a mi espalda, a mi frente, lo compruebo
No te merezco, no te merece, quien debe decir quien te merece, “Él”
O la casualidad de no haber aparecido un segundo antes
O la torpeza de no haber dejado madurar lo que se daba
¿Tan seguro estabas?, me dijo…
Por merecimiento…
Tengo mil dagas vivas y cada una directa a tu pecho.
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