14 diciembre 2006

Así eres tú
















Dijo así, un día, una hoja blanca de papel:-Me he formado blanca, nítida, inmaculada y pura, y así seré hasta la eternidad. Prefiero quemarme y volverme ceniza blanca antes de permitir que me mancille la negrura y me macule la suciedad.


Oyó un tintero aquellas razones y se rió en su negro corazón, pero no se atrevió a tocar a aquella hoja blanca de papel.


Oyéndola también las plumas y tampoco la tocaron.


Y así permaneció la hoja de papel blanca, nítida, cual la nieve,... pero vacía.

No hay comentarios.: